
El libro que estamos presentando es
una ventana al pasado, al presente y al futuro. El arte rupestre aquí expuesto
es un patrimonio desde el momento de su singularidad. Esta es una síntesis
didáctica de muchas horas de reflexión y trabajo acerca de lo singular de esta
expresión artística y de sus cultores. El
libro tiene múltiples conexiones a diferentes ámbitos, que deben ser abordados
en la educación pública, porque se relaciona con el patrimonio o herencia que
recibe una comunidad entera. En lo que a
mí me concierne, desde una perspectiva Educacional,
el libro tiene la intención implícita de provocar un re-enfoque en el paradigma
de enseñanza y aprendizaje en la escuela. Nuestra experiencia educativa indica
que los alumnos se motivan y encuentran significativa la enseñanza cuando se les
pone en contexto, es decir, cuando tienen la posibilidad de vivenciar los
contenidos. Así la historia prehispánica se explica en la ladera de los cerros construyendo
petroglifos, cuencos de cerámica, tejiendo, construyendo puntas de flecha y
recreando hechos históricos. La
enseñanza artística, se debe desarrollar
con mucha imaginación, donde sea una experiencia sensitiva, motora y sobretodo
emocional. La enseñanza medio ambiental es un objetivo
insustituible en nuestras salidas a terreno y también lo debe ser en la
escuela. Durante los ascensos a los cerros de Aconcagua era imprescindible la
observación, el tocar sin destruir, el cuidado de la flora y fauna del lugar,
hacer ejercicios, la observación con lupas, comprender la ecología desde el
terreno, la medición con instrumentos de factores como la temperatura,
velocidad y dirección del viento, presión atmosférica y radiación solar. La
observación in situ y la medición de
los parámetros hacen imborrable la experiencia con el entorno.
Particularmente, nuestra experiencia
con niños y niñas con problemas de comportamiento se debe dar bajo una
legitimación de su individualidad; pensemos solamente en aquellas poblaciones
humanas que migraron y salieron del continente africano, que se atrevían a
explorar, a descubrir, a hacer un intento tras otro, con formas de vida
diferentes, que construyeron comunidades con rasgos diferentes. Esos individuos
eran arriesgados, osados, no tenían miedo, eran inquietos, les gustaban los
espacios abiertos. Se plantea actualmente la hipótesis de que a muchos de esos
individuos hoy los conocemos dentro de nuestro sistema escolar con la
clasificación de "déficit atencional", porque no se adaptan a un
sistema escolar único, homogéneo y cognositivista. Pero están ahí, con
habilidades e incomprendidos. Desde que ocurrieron tales migraciones, los
cambios genéticos se estaban produciendo y ya había diversidad, había riqueza,
probablemente la misma diversidad que hoy tenemos en las escuelas, el problema
es que hace muchos años hemos estado cometiendo el error sistemático de
homogeneizar a nuestra población con el actual sistema escolar, particularmente
con la actual Ley General de Educación del 2009, en lugar de valorar las
diferencias y educar de acuerdo a sus intereses. El cambio de paradigma de enseñanza y
aprendizaje que proponemos no es nuevo y no pretende corregir a los niños con
problemas de adaptación a la escuela, pero si pretende dar un salto cuantitativo
y cualitativo importante en la calidad de la educación, donde nuestras
expectativas con el alumno sean el motor que movilice al estudiante.
Eduard Punset dice que en educación
(pública) se cometen cuatro errores, que con este cambio de paradigma pueden
ser evitados: no tener en cuenta la emocionalidad del alumno durante el aprendizaje;
no comprender el significado y los alcances de la plasticidad cerebral; no
aceptar que los docentes deben ahora lidiar con problemas emocionales en el
aula; jerarquizar las asignaturas. ¿Por qué debe ser matemática o lenguaje más
importante que las artes o la música?. En
un ambiente de diversidad como es la educación pública y la necesidad de
estimular la creatividad o dar mayores oportunidades, pierde total sentido el
actual sistema.
En educación, los ritos en el aprendizaje son importantes,
vistos como las olvidadas rutinas conductistas; pero el desarrollo de las
habilidades pasa por una adecuada planificación de experiencias interesantes
para los estudiantes, para que las vivan con su emocionar y no solo entregar
una batería de contenidos dentro de un marco de disciplina y buena convivencia.
Probablemente lo más significativo de
estas actividades que llevaron a la publicación del libro, es la capacidad de
mezclar contenidos diversos, con experiencias distintas, en ambientes
enriquecidos, el uso de tecnologías, altas expectativas, afecto, legitimidad,
docentes contentos, preparados y un equipo trabajando a su favor.
Rafael
Paredes, académico de la Universidad de la Serena, dice en su libro: "El
regreso de una cerámica necesaria": "El hombre primitivo aprendía de
un contacto directo con lo natural. El hombre moderno ha perdido ese contacto enriquecedor.
El hombre primitivo se rodeaba de la calidez de lo artístico consciente o
inconscientemente realizado. El hombre moderno, se hunde (en las poblaciones),
cada vez más, en la frialdad de lo artificial, en el sin sentido de los falsos
valores en vigencia y en la ociosidad de sus cerebros y manos, a menudo
desempleados". (publicado en www.hemisfericosypolares.cl)